“Algún día publicaré las cartas de Gabo que cuentan la gestación de Cien Años de Soledad”
19/05/2010 por: David González Torres“Algún día, prometo que publicaré las cartas que me envió Gabo [Gabriel García Márquez] en las que me contaba, paso a paso, sus avances en la gestación de su novela Cien Años de Soledad”, dijo Carlos Fuentes, durante las conferencias Retratos de Julio Cortázar: un tributo, de Casa de América de Madrid.
Fotopalabras, del escritor mexicano en Aviondepapel.tv, tu televisión literaria.



Cargando...

Justamente, el gratamente galardonado Nobel de este 2010 que fenece, el insigne intelectual y cosmopolita ciudadano del orbe, Mario Vargas Llosa, ejemplarmente estima y recomienda que todo aquel que quiera ejercitarse esmeradamente en el duro y denodado oficio de la palabra prosística o poética, debería embriagarse hasta las últimas consecuencias, con la voluminosa correspondencia flaubertiana, a fin de lograr empalagarse con la orgía perpetua de su voluptuosidad vocacional de escritor. En este similar sentido, cabe esperar que no solo el conspicuo Carlos Fuentes sino inclusive todos sus cronopios camaradas generacionales del bullanguero boom letrillero, nos permitan a los comunes, corrientes y molientes mortales lectores, el conocer de primera mano toda la realístico-mágica experiencia epistolar que ellos hayan atesorado, entre colegas o con algotros congéneres, acerca de sus entretelones estéticos, que los ha llevado a conformar un vasto bagaje de encomiables enseñanzas, con el extraordinario desempeño de su talentosa trayectoria profesional, durante el fructífero decurso de sus egregias existencias. Esperemos entusiasmados este intercambio inspiracional, entre estos dos monumentales magos de la república de las letras. Vale acotar que la correspondencia cortazariana, está compilada en tres significativos tomos, si acaso no estoy empedernidamente equivocado. Que emprendedoras editoriales, se animen a recopilar el epistolario esencial de tantos magistrales maromeros de plumífera perdurabilidad. Gracias, Víctor Garay Oleas.