¿Pueden 5.000 lectores ser un buen editor? Orsai dice que sí

por: David González Torres

hernan_casciari

El escritor Hernán Casciari confiesa que detesta que lo tilden de gurú, pero lo cierto es que está revolucionando el sector editorial con sus proyectos y realidades. Una vez que se apartara de las editoriales tradicionales, dejara de publicar en los medios y editara en papel su revista Orsai, ahora tiene nuevos planes.

Casciari ha creado Orsai Editorial, un sello para publicar sus propios libros, pero también los de otros autores. Visto así no tendría nada de nuevo, pero sí. Lo disruptivo del proyecto es que quiere una estructura horizontal y concéntrica para su labor de edición. Así, busca 5.000 lectores que se conviertan en el comité de lectura colectivo que valore el futuro libro (prefieren no llamarlo manuscrito).

“Les pediremos que se suscriban a los seis números de la revista Orsai como manera de financiar la editorial. Ellos, los lectores, serán los que tendrán voz y voto, los que se conviertan en editores que seleccionen los libros que editemos en 2012”, nos explica Hernán Casciari.

En su bitácora explica el sistema de edición, de una manera casi futbolística. Desde que la comunidad lectora evalúa un manuscrito hasta que éste llega a imprenta, el futuro libro pasaría por “octavos, semifinales y finales”; es decir, la librería.

La secuencia de este nuevo modelo sería la siguiente, un híbrido entre el sistema de financiación crowdfunding y el trabajo colaborativo.

Un escritor sube a la web de la editorial la sinopsis de su libro. Los lectores (o “masa ilustrada”, como los llama Casciari), si les cautiva la historia, votan si debe publicarse. Poco después, cuando hay suficientes votos, este colectivo de lectura valora las primeras 15 páginas del libro en ciernes y regresan las votaciones.

Cuando el libro nace (o pasa a la final), la editorial realiza una preventa de al menos 1.500 ejemplares. Cada lector del comité lo recibirá a un precio inferior al de las librerías, acompañando, eso sí, por a la revista bimensual Orsai, a la que ya se habían suscrito previamente.

Herán Casciari quiere así una editorial sin intermediarios, ni caza talentos, y que no tenga en plantilla “ni uno solo de esos tipos que leen originales y deciden qué se publica y qué no”, explica.

Los ingresos por la venta del libro irían en un 50% para el escritor y la otra mitad para cubrir los costes de producción (diseño, correctores, administración, imprenta, etc.). De ahí que el propio Hernán Casciari justifique la necesidad de lograr 5.000 lectores.

Ellos se convertirán primero en mecenas, después en editores y, finalmente, en compradores y prescriptores del catálogo que se edite. Así, la figura del editor y del lector se difumina hasta convertirse en un sólo ente, ente que, en este caso, es una comunidad lectora.

“El año pasado, renuncié a las editoriales con las que publicaba por cierto hartazgo y para iniciar el proyecto Orsai con el objetivo de eliminar a aquellos intermediarios del sector editorial que cobran por no hacer nada”, añade Casciari.

El ahora editor reitera que todo este proceso de publicar bajo mecenazgo y preventas tienen siempre la suficiente transparencia. Lo que emprende está publicado en su blog para que todo el mundo pueda conocer cómo, por qué y cuándo se realiza.

Así, cuando le preguntamos más detalles del proyecto, nos remite a la entrada de su bitácora donde anuncia los pormenores. Allí, emerge un párrafo.

“Sólo en estos tiempos comienzan a florecer las comunidades virtuales maduras, capaces de convertirse en inversoras económicas de sueños propios colectivos. Lo descubrimos entre todos, y casi sin querer, el año pasado”, escribe en orsai.bitacoras.com.

Continúa el debate en nuestras redes sociales.

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Comentarios

6 respuestas a “¿Pueden 5.000 lectores ser un buen editor? Orsai dice que sí”
  1. Lo innovador de éste proyecto editorial, es que el público lector elige la obra literaria que considera publicable.

  2. Puede funcionar, la idea es buena. Lo que está claro es que venderá revistas, su negocio está asegurado, el del escritor no. Una pirámide que será primero rentable para él. En este caso los lectores que valoren qué libros van a publicarse, no cobrarán por ese trabajo, al contrario, pagarán al comprar las revistas y lo mismo los escritores, que serán muchos los que las compren con la esperanza de que algún día les llegue la suerte de que su libro sea el más votado. Perfecto para Casciari, pero lo dicho, la idea es buena algunos llegarán a publicar y eso siempre es positivo.

  3. Robit Malone dice:

    Hombre, a ver si así nos libramos de los cinco o diez magnates de Planeta, Alfaguara, y otras editoriales que buscan entre sus amigos escritores -o servidores, ya que trabajan hace rato para esas editoriales – a las nuevas «revelaciones de la literatura», que todo el mundo supuestamente debe leer. Autores como Juan Gabriel Vásquez, Mario Mendoza, Spido Freire, Clara Sánchez, y otros, existen gracias a estas mafias editoriales, no interesadas en difundir buena literatura, sí interesadas en imponer ciertos «nombres» solo con fines comerciales.

  4. Maximiliano Rodríguez dice:

    ¿Personas profanas? Los 5mil suscritos a orsai son en su mayoría gente asidua a la lectura y entre ellos hay quienes saben más y los que menos, pero todos tratan de aportar, a veces sale alguien que retomando ideas da en el clavo exponiendo las cosas de una manera clara. Cualquier escritor tendrá de un día para otro a 5mil pares de ojos catando cada párrafo, debatiendo sobre lo que ha escrito y si, además, vale la pena ser mecenas para gastar en tinta y papel.

    ¿El problema actual de las editoriales? Ese y muchos otros, no por nada se vaticina su muerte por arcaicas.

    Y porqué no cree que beneficie la difusión de una literatura más rigurosa? Rigurosa en qué sentido? muchos «creían» que el proyecto moriría al cabo de la publicación de las 4 revistas prometidas porque después no sería sostenible, en cambio, el contador de suscriptores anuales sigue subiendo y gente gasta más de 90 dolares en literatura aún sabiendo que podrá leer lo mismo en digital cuando se publiquen en papel(¿Dónde está el error? ¿Porqué estas personas gastan sabiendo que igual pueden acceder gratis?).

    Lo invito a enterarse un poco más del proyecto, tal vez hasta le den ganas de unirse. El reportaje da los links necesarios para informarse. Pero todos coinciden que está pasando algo. Saludos.

  5. Como creador no puede aceptar que alguien no entendido en la creación literaria, como se supone que lo es el editor, sea juzgado por personas profanas. El problema actual de las grandes editoriales es que han echado a casi todos sus editores y los han sustituido por directores de marketing, que a su vez condicionan la labor de los pocos editores que quedan. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que quieren vender de acuerdo con los resultados de sus estudios de marketing. La propuesta del señor Casciari puede parecer revolucionaria, pero en realidad en un solapado marketing directo donde unos (5.000) señores son quienes juzgan la calidad o falta de calidad de los textos que merecen o no ser publicados. Como recurso de venta, la fórmula me parece genial, pero no creo que beneficie en absoluto a la difusión de una literatura más rigurosa.

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